Desconfianza hacia policías municipales en Sonora persiste, revela encuesta del INEGI

By: Protagonista

En el estado de Sonora, la percepción de la seguridad pública presenta desafíos significativos, especialmente en lo que respecta a la confianza en las fuerzas policiales municipales. Según la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU) elaborada por el INEGI, los niveles de aceptación de estas corporaciones son considerablemente inferiores en comparación con las fuerzas federales. Este fenómeno plantea interrogantes sobre la eficacia y la reputación de las policías locales en el estado.

De acuerdo con Marco Paz Pellat, quien actúa como vocero del Comité Ciudadano por la Seguridad Pública de Sonora, la confianza en las instituciones varía notablemente en diferentes localidades. En Hermosillo, la Marina goza de una impresionante confianza del 90.1%, seguida de la Fuerza Aérea con un 89.5%, el Ejército con 86.8% y la Guardia Nacional con un 80.8%. En contraste, la Policía Estatal presenta una confianza del 60.8%, mientras que la Policía Municipal se queda en un 53.9%.

Los datos son aún más preocupantes en otras ciudades como Nogales, donde la Fuerza Aérea alcanza un notable 92.6%, pero la Policía Municipal solo logra un 49.7%, un porcentaje que se encuentra por debajo de la media nacional de 50.7%. En Ciudad Obregón, la situación es alarmante, con la Policía Estatal en un 44.7% y la Municipal en un 37.1%, lo que refleja una profunda desconfianza en estas instituciones.

Marco Paz Pellat atribuye la percepción negativa hacia las policías municipales a diversos factores, entre ellos acusaciones de corrupción y falta de eficacia en la atención a los ciudadanos. Asimismo, se señalan problemas como la lentitud en la respuesta a los reportes y la ineficacia en la atención de los mismos, lo que contribuye a erosionar la confianza de la población en sus cuerpos de seguridad.

La baja confianza también tiene un impacto directo en la denuncia de delitos, dado que se estima que solo alrededor del 9% de los delitos ocurridos en Sonora son reportados. Para abordar esta problemática, Paz Pellat sugiere una serie de medidas que incluyen el fortalecimiento de la capacitación de los policías, la implementación de protocolos de actuación más efectivos y la mejora de las condiciones laborales, a través de apoyos complementarios como becas para hijos, servicios médicos y atención psicológica.