En el arranque del 2026, el estado de Sonora se ha posicionado como el líder nacional en incidencia de dengue, al registrar 43 casos confirmados tan solo en la primera semana del año y superar los cuatro mil casos acumulados, según cifras de la Secretaría de Salud. Esta situación ha encendido las alertas sanitarias en la región, pues la cifra representa un incremento significativo en comparación con años anteriores y coloca a Sonora por encima de entidades tradicionalmente afectadas por esta enfermedad. Autoridades estatales han atribuido este repunte a factores climáticos inusuales, como lluvias atípicas y temperaturas elevadas, que han favorecido la proliferación del mosquito Aedes aegypti, principal vector del dengue.
La Secretaría de Salud de Sonora ha implementado intensas campañas de prevención y control para contener la propagación del dengue, enfocándose en la eliminación de criaderos, la fumigación de áreas de riesgo y la difusión de información preventiva entre la población. Sin embargo, el alto número de casos ha puesto presión sobre el sistema estatal de salud, que debe atender no solo los casos confirmados, sino también a la población con síntomas sospechosos y a quienes requieren hospitalización por complicaciones derivadas del dengue grave. Además, las autoridades han hecho un llamado a la ciudadanía para colaborar activamente en las acciones preventivas, manteniendo patios limpios y evitando acumulaciones de agua en sus hogares.
El impacto del brote de dengue no solo afecta la salud pública, sino que también representa un reto para la economía y las actividades cotidianas en Sonora. Sectores productivos como el turismo y la agricultura han manifestado su preocupación ante la posibilidad de restricciones o afectaciones por brotes epidémicos. Asimismo, comunidades rurales y urbanas han visto modificadas sus rutinas, pues eventos masivos y actividades al aire libre han sido reprogramados o cancelados como medida para evitar contagios. Las autoridades municipales, por su parte, han reforzado la coordinación con el gobierno estatal para intensificar las acciones de control vectorial y garantizar la atención médica oportuna a quienes lo requieran.
Expertos en salud pública advierten que la persistencia del dengue en Sonora podría estar relacionada con la resistencia del mosquito a los insecticidas convencionales y a la falta de una cultura de prevención sostenida a lo largo del año. A pesar de los esfuerzos institucionales, la recolección inadecuada de basura, la falta de mantenimiento en drenajes pluviales y el almacenamiento irregular de agua siguen siendo factores de riesgo que facilitan la reproducción del mosquito transmisor. Por ello, se insiste en la necesidad de fortalecer la educación comunitaria y establecer alianzas con organizaciones civiles y el sector privado para ampliar el alcance de las campañas preventivas.
Ante este escenario, la Secretaría de Salud federal ha señalado que mantendrá un monitoreo permanente en las entidades con mayor incidencia y brindará apoyo técnico y logístico a los estados más afectados, incluido Sonora. Mientras tanto, la población sonorense enfrenta el reto de adaptarse a una situación epidemiológica compleja, donde la prevención y la pronta atención médica son claves para evitar complicaciones graves y reducir la mortalidad asociada al dengue. Las autoridades reiteran la importancia de no automedicarse, acudir a los centros de salud ante cualquier síntoma sospechoso y sumarse a las tareas colectivas para frenar el avance de esta enfermedad que en los primeros días de 2026 ya ha puesto a Sonora en el foco nacional.





